viernes, 26 de noviembre de 2010

Vida

Existir. Estoy vivo. Eso pensé después que el lobo hambriento me abandonó en el bosque. Sus fauces mojadas de babas eran puertas abiertas hacia la muerte.
El viento parecía jugar no solo con los árboles, sino también con el miedo. La noche siniestra temblaba deseando un pronto amanecer.

Edelma Raimundi
(Mema)