martes, 14 de diciembre de 2010

Asomándome al aula

Una docena de computadoras tapizan el salón. Sólo se salvaron la puerta, la ventana y el pizarrón.
     Somos doce alumnos que jugamos al desprecio dándonos la espalda.
     En medio de todos, cual muñeca de juego electrónico, camina, se aquieta, corre a un rincón, cruza en diagonal, se detiene tal vez un instante y vuelve a caminar; cual muñeca de juego electrónico, resulta incansable. Es Verónica – “La Maestra”.
     Empiezan las indicaciones, los alumnos mostramos no sólo que podemos perder una tecla o un símbolo, sino también parecemos haber extraviado algún dedo; desde un rincón se escucha un reclamo, y al rato todos entonamos ese bolero que dice “A mí me pasa lo mismo que a usted”; pero a pesar de eso vamos progresando.
     Ya llega el fin de año, en gesto de amistad nos cruzamos saludos y augurios, a la vez que nos prometemos reencontrarnos en el próximo año lectivo y, como corresponde, habiéndonos olvidado de todo lo hasta aquí aprendido.
    
     Este es el saludo de Oscar Tioni para sus compañeros y “la maestra”.
                                                                                    Diciembre de 2010