jueves, 17 de febrero de 2011

Chelo, bienvenida a nuestro taller


Estimados alumnos: Chelo de la Torre es una seguidora de nuestro blog que nos visita desde Madrid. Ella desea participar de nuestro Taller Literario y comparte con nosotros este artículo titulado "Una carta", extraido de su propio blog, Pasatiempo, donde también está publicando en este momento fotos y comentarios sobre su llegada a Usuahia, con descripciones muy interesantes. 

Una carta


Era el año 1970, estaba en Granada estudiando. Mi novio, como se decía entonces, estudiaba en Linares (Jaén). En aquella época no había móviles, y el teléfono se usaba sólo en contadas ocasiones. Nos veíamos en vacaciones y en algún que otro puente, porque no había demasiado dinero en las familias. Así, las cartas, día a día, alimentaban nuestra relación y las veces que el cartero pasaba de largo te decías: quizás mañana. Si el nuevo día no traía carta y el siguiente tampoco, aparecía en mí un sentimiento de tristeza, de añoranza, de soledad… que en una de esas ocasiones me hizo escribir lo siguiente:

UNA CARTA

Una carta, un papel con letras,
significa tanto para mí
cuando  es tuya,
que si me falta
es como si me faltase parte de mí.

Sí, esa parte de mí que es tuya
y ese ser tuyo que me das cada día.

Sí, todo eso significa una carta,
un sobre que viaja, recorre distancias
para acabar rasgado
pero, no le importa,
está contento,
ya cumplió la misión que tenía,
ya alegró a un corazón solitario,
ya devolvió el brillo a unos ojos.

Pero tú, tiempo, parece que te acortas,
nos haces correr,
nos traicionas.
Y acabamos diciendo  “no hay tiempo”,
y no hay carta,
y ya nadie recorre el camino,
y ya nadie recorre distancias,
y ya sólo nos queda el recuerdo,
de que un día, quizás ya olvidado,
unos labios dijeron: “TE QUIERO”.
                            
Granada, 1970