domingo, 11 de septiembre de 2011

Mi madre recuerda

El Domingo por la tarde, mientras subía a la red la voz de Perla en el poema Lied de Pedro Miguel Obligado, me topé con Kaliman, una radionovela mejicana del 63 que luego derivó en historieta, y me impactó el énfasis que los actores ponían en las declamaciones como queriendo compensar con la voz la ausencia del cuerpo. Ahora entiendo porqué en los comienzos del cine los actores sobreactuaban: venían de la radio y del teatro: casi había que gritar para que se escuche y gesticular para que se vea. Ahora venimos del celular y la compu, repartiendo emoticones a cientos de kilometros con un clic, habiendo mirado más pantallas que rostros y con micrófonos que amplifican hasta la respiración. Ser expresivo es un hecho tecnológico. Recordando nuestros Cuentos contados por Abuelos, volví a convencerme de que sólo un retorno a los sonidos ciegos nos puede salvar de quedarnos embelesados hasta morir. “Ya no quiero mirar, quiero escuchar” pensé decidida, mientras revolvía con el mouse entre las historietas de Kaliman que subió gentilmente un señor colombiano –quizás pensando algo parecido. Pero al contárselo a mi madre sufrí una desilusión. "¿Quién es Kaliman?" preguntó. Yo estaba casi segura de haber escuchado antes ese “¡Kaliiimaaannn!” Pero ella no. "Nunca escuché ese grito" dijo. "Además, eso es de los españoles y los mejicanos. Acá no había ningún Kaliman". Entonces comprendí algo más: antes no había Internet, las palabras viajaban con la gente, si en Méjico decían “Kaliman”, no tenían porque escucharlo en Argentina. Méjico era otro mundo... Finalmente mi madre, que todavía recuerda, develó el misterio: “Vos te confundís con Tarzaaann
De ese sí me acuerdo. Yo iba a la escuela y cuando volvía, dejaba rápido los útiles y si la abuela me mandaba a hacer alguna compra prefería postergar la leche para la vuelta, con tal de llegar antes de las 18, porque daban Tarzán por la radio, con Oscar Robito -que ahora debe tener unos 68 años. El programa duraba media hora. Oscar Robito era Tarzanito, el hijo de Tarzán, y estaban todos los personajes… También estaba Radio cine Lux por Radio El Mundo, todos los sábados a las 22, pasaban una película de cine adaptada para la radio. Eran películas que se estrenaban en esos momentos, argentinas o extranjeras..."
 Mientras miraba Su mejor alumno en el Canal Volver, protagonizada por Enrique Muiño (Sarmiento) y Ángel Magaña (el hijo), mi madre me confesó que añora la época del 60, "antes de que todos quedaran embobados con la tele", cuando la radio le regalaba el sonido pero le dejaba el cuerpo libre para deambular por la casa y los ojos libres para imaginar caras y paisajes, y me recomendó por enésima vez que nunca mire la película antes de leer el libro.
"...Los Pérez García lo daban todos los días a las 20 por radio El Mundo, duraba 15 minutos. Tres ángeles y un infierno por Radio Belgrano, una comedia con Marcos Zuquer. Yo soy Silvia Linares, periodista, decía María Concepción César". “¿Ella decía eso?” "Sí, empezaba diciendo eso, que era el nombre de la novela. Nazareno Cruz y el Lobo todos los días." “Yo me acuerdo de la lechiguana” le dije “era una bruja que se reía” “Debe ser porque te daba miedo... ese programa lo escuchaba la Nona, era la radionovela Juan Moreira. Pero a mi me gustaba El León de Francia, con el actor Federico Fábregas,... trajeron la obra a un circo -los actores de la radio a veces viajaban de pueblo en pueblo representando la obra. También daban Honrarás a tu madre de Héctor Bates... El forastero que llegó una tarde, con Alfonso Amigo... Bernardo de Gustinza, un actor de teatro, trabajaba en otra novela...".
Mi madre recuerda todo esto ¿Ustedes qué recuerdan?