sábado, 24 de septiembre de 2011

Cuentos contados por abuelos

Fundamentos
El proyecto Cuentos contados por abuelos propone idear formas más saludables de utilización de la tecnonlogía al estilo de los abuelos, dando prioridad a los sonidos sobre la imagen. Consiste en la publicación en Internet, durante el año 2011, de cuentos narrados por abuelos -grabados en formato mp3- y de trabajos realizados por niños en base a los cuentos. La grabación, almacenamiento y posterior publicación en la red está a cargo de la Analista de Sistemas Verónica D'Angelo. Las obras grabadas son escuchadas posteriormente por docentes, a cargo de Mónica Filippini, quienes las clasifican por edades para las cuales son recomendadas. Los cuentos se narran en dos situaciones de lectura bien diferenciadas: una presencial y otra virtual. La lectura presencial se realiza en Biblioteca los días miércoles,

 se trata de las reuniones de lectura con abuelos del nivel primario de la Escuela Jean Piaget en San Nicolás de los Arroyos a cargo de la docente Haydé Kabut con la colaboración de la bibliotecaria y docente Nancy Lafuente.
Lo que llamamos lectura "virtual" es el trabajo a c que realizaron un grupo de alumnos del curso de Informática para Adultos Mayores que concurren a través de PAMI al Centro de Idiomas y Computación de la Fundación Fray Luis Beltrán. Dichos alumnos se reunieron previamente a las clases de informática, aportando en algunos casos materiales propios elegidos para tal fin.  Los cuentos grabados están publicados en la parte superior de este artículo. A continuación se muestra un video de las actividades que realizaron los niños de nivel inicial y primario en torno a los cuentos.  
 Los fundamentos teóricos de este proyecto tecnológico se basan en el informe Educación para los Medios -algunos de cuyos artículos están publicados en esta misma web: “Los  nuevos niños”, Generaciones del libro y generaciones de la pantalla”, “Bebés de 0 a 24 meses. Computadoras y videojuegos”, “Apto para mayores”, “Recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría”, “Cerebro adolescente y Nuevas Tecnologías”, “Seguridad en la Red”.
La meta fundamental de las actividades de lectura es la revalorización de la escucha, el desarrollo de la capacidad de interpretar y producir a partir de las palabras habladas, priorizando los sonidos por sobre la imagen. Estimulando en los niños la lectura en el espacio tridimensional, preferentemente de libros impresos, la busqueda de las fuentes  y la mirada crítica, aunque sin dejar de utilizar los medios electrónicos cuando éstos se consideren útiles. 
Haydé les propone a los abuelos de los niños de primaria que traigan los cuentos que escucharon cuando ellos eran niños, si no disponen de dichos cuentos, se les facilita material en la biblioteca. A los adultos mayores que asisten a las clases de informática, si bien está abierta la invitación para que concurran a las reuniones de lectura en Biblioteca, se les presenta otro tipo de desafío, una lectura dirigida a un público no presencial, al que pueden transmitir su mensaje desde medios electrónicos, un encuentro con ellos mismos y con sus propias voces, que traen desde su pasado de padres y que transmiten a sus propios nietos, en el lugar mismo donde muchos niños transitan: Internet. Tanto las lecturas presenciales como las virtuales, buscan encontrar ese punto de equilibrio entre la total negación de la tecnología y la aceptación ciega de todas sus propuestas. Los abuelos llegan a la tecnología y aprenden a utilizarla, pero desde su mirada precavida de abuelos. Intentando dejar su legado grabado en la red, donde pueda ser reiterado y transmitido a toda una generación.

Según las conclusiones arribadas por el informe Educación para los Medios, para que el consumo de medios sea saludable deben producirse cambios en dos sentidos: por parte de los tutores y por parte de los productores de medios.
Por un lado, los padres, educadores y pediatras deberían contribuir a regular la exposición de los niños a los medios de pantalla –disminuir el tiempo de exposición, seleccionar los contenidos. Por otro lado, los técnicos y diseñadores de medios deberían adecuar sus producciones (páginas web, juegos, etc.) al desarrollo infantil, por ejemplo estimulando otros sentidos además de la vista, priorizando los estímulos verbales auditivos sobre los estimulos visuales, en especial las imágenes cambiantes (video).
La tecnología está disponible y al alcance de los niños, no es posible dejarla a un lado, pero podemos, en cambio proponer nuevas formas de utilizarla.

Los abuelos que concurren al curso de informática a través de Pami tienen la posibilidad de grabar sus cuentos en audio y ponerlos al alcance de cualquier padre que disponga de una computadora o de un dispositivo mp3, ya que los cuentos pueden ser descargados en dispositivos móviles. La mayoría  de los sitios web infantiles están plagados de animaciones (imágenes en movimiento) que interfieren con el libre fluir de la imaginación.
Los cuentos han pasado de ser relatos a ser películas, de ser escuchados a ser seguidos con la vista. La pasividad de los niños ante los medios está asociada tanto al alto grado de sofisticacion de los efectos visuales y auditivos –al medio en sí- como a los contenidos. Ambos responden a objetivos de mercado aunque se presenten como educativos. Observar una imagen inmóvil para interpretarla o imaginar cómo representar gráficamente lo que se escucha son actividades que contradicen las propuestas actuales, pero sin dejar de utilizar los recursos tecnológicos.

Nuestros niños necesitan abuelos y nuestra sociedad la participación de los mayores. La distancia entre las generaciones del libro y las de la pantalla no se debe a la tecnología sino a la velocidad. A esta nueva manera de jugar, trabajar, pintar, decir, contar, lo más rápido posible y con un derroche de estímulos innecesarios. Ante la rapidez del video y de la interactividad compulsiva, nuestros abuelos proponen la lentitud del sonido y la imagen estática. Nos invitan a utilizar la misma tecnología pero a un ritmo distinto, el ritmo casi perdido de la generación anterior.